domingo, 4 de marzo de 2012

Nueve consejos básicos al comprar un automóvil de uso


Foto- Jackie Bassi St Augusthine
14-may-2010Jacqueline Bassi


Cómo inspeccionar la trasmisión, el motor, y el aire acondicionado y otros consejos prácticos a la hora de comprar un automóvil de uso.


Las ventajas de comprar un auto de segunda mano son muchas. Una de las principales es el precio del mismo, que puede suponer una rebaja de entre un 30 y un 40 por ciento por debajo de un vehículo nuevo. Los ahorros en seguro a la propiedad, en el valor de los impuestos y en la depreciación, son parte de estos beneficios. Sin embargo, lograr una buena compra puede resultar un verdadero reto. Los siguientes consejos ayudaran a hacer una decisión exitosa.

Elegir dos o tres modelos

No deben elegirse más de tres modelos para centrar su búsqueda. Esto permitirá familiarizarse ampliamente con sus diferentes particularidades e identificar fácilmente irregularidades en el funcionamiento de los mismos, especialmente al hacer la prueba de manejo. Por ejemplo, reconocer un sonido de un motor con problemas será mucho más fácil después de haber probado varios vehículos del mismo modelo.

Conozca las diferentes variedades de vehículos de uso

La mejor opción es un carro de entre 3 a 5 años de viejo, porque es probable que durante unos cuantos años no sea necesario realizar reparaciones. La segunda opción es elegir autos de entre 6 a 9 años de uso, todavía con potencial para cubrir las múltiples necesidades que demanda una vida activa. La tercera opción es un auto de diez años o más, probablemente sólo sea bueno para transportarse de un punto a otro sin mucho trajín.


Inspección de la carrocería

Dele una vuelta completa al vehículo. Fíjese en las raspaduras, magulladuras, o golpes que pueda tener. Revise el parabrisas para asegurarse que no tenga desperfectos. Busque indicios de posibles accidentes que haya tenido el coche ya que estos pueden resultar en problemas tales como un excesivo desgaste de las ruedas, problemas de alineamiento, aire acondicionado dañado, oxidación prematura, ruido en los rines y sonidos anormales e incómodos.

Inspeccione las ruedas

Las ruedas pueden ayudar a revelar posibles problemas. Por ejemplo, unas ruedas gastadas desigualmente son un claro indicio de problemas de alineamiento o suspensión. Fíjese que las ruedas sean de buena marca y que sean todas iguales. Asegúrese de que el grabado de las mismas tenga unos ocho milímetros de profundidad, pues con menos de 3 milímetros la rueda necesita ser reemplazada. También es importante que éstas no tengan globos, cortaduras, deformaciones o abolladuras.


El interior del carro


Examine el interior del carro detalladamente. Mire la silla del conductor con detenimiento. Si tiene cortaduras, quemaduras o peladuras, son un claro indicio de maltrato. Observe el cinturón de seguridad del conductor para ver si esta raido, suelto o desgastado.

Revise el baúl poniendo particular cuidado a los olores. Si huele a humedad o moho puede que el carro haya sido inundado o que tenga goteras o entradas de agua cuando llueve. Busque manchas de agua en el cobertor de las puertas, en las sillas o en el techo. Revise debajo de las sillas y detrás de las puerta por oxido excesivo, esto es casi siempre señal de que el auto se inundo. Un auto sumergido presentara grades daños debido a que el oxido alcanza áreas muy difíciles de arreglar y los arreglos serán muy costosos.

Revise las partes eléctricas

Inspeccione todos las partes eléctricas del automóvil. Empiece por los parabrisas tanto trasero como delantero, los alza vidrios eléctricos, las cerraduras, y el radio. Revise el funcionamiento de las sillas eléctricas. Prenda el auto y déjelo calentar por unos minutos, enseguida encienda el aire acondicionado, si este no empieza a enfriar enseguida puede ser que este dañado o necesite reparación. Lo mismo la calefacción, revise los ventiladores y asegúrese que funcionan las diferentes velocidades de estos. Si entra olor a anticongelante por las boquillas, olor a humedad o se empieza a nublar el parabrisas, puede indicar que la tubería tiene filtración.

Cambio de aceite y mantenimiento

Un motor sin cambio de aceite regular es candidato seguro a reparación temprana. Un indicio de mantenimiento pobre es un motor excesivamente sucio, olor a aceite quemado al levantar la tapa del motor, cables de la batería sulfatados, o goteras de aceite. Apague el motor y abra la tapa del aceite del mismo; si ésta tiene grumos de aceite negro en los lados de la tapa o en las orillas de la abertura, es muy probable que este auto no fuera mantenido regularmente.

Inspección de la transmisión


Hay señales que alertan sobre una trasmisión en mal estado. Por ejemplo, el aceite de trasmisión debe estar limpio y transparente y no debe oler a quemado. Para examinar una trasmisión automática, encienda el motor con la palanca de cambios en “P”. Oprima el freno al tiempo que mueve la palanca de cambio a “R”. La trasmisión debe enganchar enseguida y de forma suave sin ningún golpe o sacudida.

Ponga la palanca en “N” o neutro, la trasmisión debe desenganchar inmediatamente. Pase la palanca “D”. Se debe sentir el enganche de la trasmisión de inmediato y sin ninguna sacudida fuerte o golpe. Un atraso de más de un segundo es señal de problemas. En marcha el vehículo debe hacer los cambios casi imperceptiblemente; si siente golpe fuerte, atraso, sacudida o deslice, la trasmisión está en mal estado.

Los cambios en las trasmisiones manuales deben suceder sin ruidos, golpes o tembladera. Acelere el auto mientras conduce en tercera o segunda, el cloche no debe resbalar. Si el amperaje aumenta pero no la velocidad del auto, el cloche puede estar dañado.

La prueba de manejo

Finalmente haga una prueba de manejo al auto. Aun estando el motor frio, éste debe encender enseguida, sin ruidos o sacudidas. Manéjelo en terreno pedregoso, esto le dará la oportunidad de descubrir daños encubiertos. Si al encenderlo éste despide una bocanada de humo azuloso es indicio seguro de que el motor tiene problemas.

Compra exitosa

Por último Inspeccione cuidadosamente todos los documentos del vehículo para asegurarse que es legal y que no tiene problemas con la propiedad. Comprar un auto de uso sigue siendo una aventura pero con organización y preparación puede lograr el éxito.


Copyright del artículo: Jacqueline Bassi. Contacta con el autor de este artículo para obtener su permiso y autorización expresa para poder usar o publicar su contenido de forma total o parcial.

Laura Chinchilla, otra latinoamericana elegida presidente


Foto Laura Chinchilla-Wikipedia

Presidente de Costa Rica


16-feb-2010Jacqueline Bassi


Laura Chinchilla politóloga y con amplia trayectoria como líder político asumirá la presidencia de Costa Rica el próximo ocho de Mayo de 2010.

Una vez más una mujer obtiene el cargo a la presidencia de un país en América latina. Esta vez es Laura Chinchilla, un hecho que no deja de ser sorprendente, teniendo en cuenta no solo que países tan vanguardistas en su idiosincrasia de igualdades ciudadanas como los Estados Unidos no han podido sentar a una mujer en su casa de gobierno, sino que el entorno machista latinoamericano sigue siendo un fantasma que subyuga el avance de la mujer en su lucha por la emancipación del lastre que la sigue percibiendo como un ciudadano de segunda clase.

La quinta mujer “Primer Ministro” en América latina

Chinchilla es la quinta mujer en asumir el cargo de presidente en latinoamerica después de Violeta Barrios de Chamorro, de Nicaragua en 1990; de Mireya Moscoso, de Panamá en 1999; de Michelle Bachelet, de Chile en 2006; y de Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina en 2007. A diferencia de la mayoría de las otras presidentas de Latinoamérica, Laura Chinchilla fue elegida por voto popular sin que el trasfondo político de un esposo sirviera de plataforma para su elección.

Aunque se dice que gozó del apoyo del presidente saliente Oscar Arias, Laura, quien asumirá las riendas de Costa Rica el ocho de mayo del presente año, es una persona con autonomía propia dentro del ámbito político del hemisferio. Sin embargo, aunque las condiciones que la rodean la proyectan con las herramientas necesarias para cumplir con las promesas de su campaña, las expectativas en torno a su mandato no cesan de titubear.


Seguridad pública y reforma policiva base de su campaña

Si bien la creencia general es que Chinchilla aprovechó la creciente preocupación ciudadana por detener el reciente estallido de la delincuencia organizada en el país, el transbordo de la tarima del narcotráfico a Costa Rica, y la cada vez mas deteriorada seguridad pública para basar su campaña política, lo cierto es que la ecuación pudiera ser exactamente a la inversa.

Laura Chinchilla es politóloga y un líder político con un amplio bagaje en reforma legislativa y de seguridad pública. Tiene una maestría en ley pública de la universidad de Georgetown en Washington D.C., y trabajo como consultora en América latina y África con diversos organismos internacionales en el área de la reforma institucional con un énfasis especial en reforma judicial y de la seguridad pública.

Ministra de Justicia, de seguridad y vicepresidenta del país

Ha sido conferencista en diferentes foros internacionales en materia de seguridad pública y reforma policial. Ha participado en iniciativas de reforma de seguridad ciudadana a nivel latinoamericano, reforma policial, y administración de justicia.

Ha ejercido los cargos de ministra de justicia y de seguridad de Costa Rica y vicepresidenta de la nación. Hija de Rafael Ángel Chinchilla Fallas, contralor general de la republica durante dos periodos, tiene la experiencia y el entorno político perfecto para el desarrollo de sus propuestas en el campo legislativo.

Fundamentalista, anti-secular y homofóbica

Acusada de ser fundamentalista y homofóbica por su negativa a apoyar temas como el matrimonio homosexual, el aborto, y la píldora del día siguiente, se perfila dentro de una línea conservadora, lo cual preocupa a miembros de grupos cívicos que abogan por las libertades y derechos humanos. Es además conocida por su oposición a la reforma constitucional que llevaría a Costa Rica a convertirse en un estado secular.

Expectativas de la administración Chinchilla

Todo parece indicar que Chinchilla llegó, “al lugar correcto, en el momento correcto”. Su amplia experiencia en el recinto político y dentro de géneros tan precisos como los requeridos por el pueblo costarricense parece ser el aliado perfecto para una administración exitosa.

El único punto muerto podría estar en los límites que su gabinete pudiera imponerle, puesto que no está formado mayoritariamente por miembros del Partido Liberación Nacional. De todas maneras, el contorno político y económico que rodea a la nación más estable del hemisferio latinoamericano ofrece una ventaja al triunfo.


Copyright del artículo: Jacqueline Bassi. Contacta con el autor de este artículo para obtener su permiso y autorización expresa para poder usar o publicar su contenido de forma total o parcial.

Vino rojo o blanco: cómo combinar vinos y pescados

20-jun-2010Jacqueline Bassi

El vino y los mariscos, la magia de la mezcla perfecta: el caviar con el champaña, la trucha con el Chablis, la langosta con el Chardonay y mucho más.

El propósito fundamental al armonizar vinos y comidas es que la mezcla elegida supere en gran medida a cada una de las partes. Una combinación correcta proporciona una energía al apareamiento que resulta dinámica y efervescente. Desafortunadamente, este resultado no siempre se consigue; precisamente el complejo despliegue de sabores, tanto en el vino como en la comida, es lo que lo hace difícil.

En el caso de pescados y mariscos, buscar el casamiento perfecto resulta un tanto más sutil. La regla indica que el vino blanco va con carne blanca y por ende con mariscos. No obstante, no todos los mariscos o pescados son iguales, y la norma del vino blanco bien puede romperse dependiendo de dos muy importantes factores: la textura de estos y su condimentación.

El vino y la textura del pescado

Aunque la carne de mariscos y pescados es por lo general blanda y baja en grasas, existen diferentes tipos de pescados o mariscos. El salmón y la tilapia por citar un ejemplo, o la carne fibrosa de la langosta contrastada con la suavidad de la carne de vieiras. Mientras el salmón es alto en grasas y su sabor es fuerte y definido, la tilapia casi no tiene sabor y es más baja en grasa, de manera que si bien la tilapia sigue la regla del vino blanco perfectamente, el salmón iría mucho mejor con un tinto suave como el Pinot Noir. Lo mismo sucede con la tuna, el pez espada y los pescados azules de agua fría. Los tres son pescados cuya textura sólida y sabor son más intensos. Por lo tanto, se acomodan mejor con vino tinto; lo importante es que el elegido sea liviano o suave y bajo en tánicos.

Vinos tintos livianos:


Bardolino
Beaujolais
Valpolicela

Vinos rojos de textura suave:

Merlot californiano
Zinfandel
Shiraz australianos

Vinos rojos de sabor suave:

Chantis económicos
Valpolicela
Vino de mesa Bordeo

El vino y la condimentación del pescado

La preparación del pescado, la intensidad del aliño, el condimento y el grado de picante del aderezo son puntos determinantes al escoger el vino adecuado. Una guía simple para acompañar vinos y pescados, según su preparación es la siguiente:

Pescados acicalados en salsas blancas cremosas se deben acompañar con vinos blancos altos en acidez y de sabor afrutado con el fin de cortar la grasa de la crema y destacar su sabor dulce. Ejemplo: Sauvignon blanco, Riesling, Chablis franceses o un Chardonay fuerte.

Pescados en salsas cremosas a base de tomates se pueden acompañar con vinos rosados vibrantes, porque la acidez de estos complementa la del tomate y al mismo tiempo corta la grasa.

Pescados a la parrilla casi siempre son de carne consistente y de textura fibrosa para que no se desbaraten sobre ella; lo ideal es acompañarlos con vinos añejados en barril de roble, como el Chardonay californiano, puesto que el ácido de este vino somete a la grasa del pescado. El sabor del roble también realza y complementa el sabor ahumado de la parrilla. El salmón a la parrilla se puede acompañar con un Merlot bajo en tánicos porque el acido de este, ayudado por el toque de astringente del tanino, corta la grasa; el sabor afrutado de estos vinos destaca el sabor dulzón de la carne del salmón.

Pescados fritos o empanizados se deben complementar con vinos blancos secos y altos en acidez. El ácido corta el aceite del frito y actúa como un enjuague bucal, limpiando el paladar, cosa que permite degustar mejor tanto el pescado como la fritura. Un Sauvignon blanco del sur de África, subido en acidez, o un Semillón francés serían la combinación ideal.

Mariscos al natural, al vapor o en su propio consomé definitivamente se combinan con vinos blancos. Las ostras, de carne suave y dulzona, se acompañan bien con Chablis, Moscatel o también con blancos espumosos. La trucha al vapor, de textura sólida y ligeramente grasosa, se acompaña muy bien con Chenin blanco y con Gewurztraminer. La tuna, también de textura sólida y ligeramente grasosa, va excelentemente con tintos como el Dolcetto y blancos como el Albariño.

La carne de langosta, de contextura fibrosa y sabor acentuado, al vapor y con mantequilla, se armoniza bien con blancos como los Chardonay, que cortan limpiamente la grasa de la mantequilla, o con rojos como el Pinot Noir que se avienen a la textura fuerte de la langosta.

Los mejillones, suaves y dulzones, se acompañan bien con blancos como el Riesling.
El caviar, de sabor suave y ligeramente salado, se apareja muy bien con champagne seco o con vinos espumosos.

El peso del plato determina el color


La frescura y vibrante acidez de los vinos blancos, tanto secos como dulces, los ha clasificado como la elección ideal a la hora de combinar vinos y mariscos. No obstante, el peso del plato es la cualidad que debe dirigir la mezcla. La preparación de estos, su textura, el dulce natural de la carne de los mariscos y su nivel de grasa, pueden cambiar radicalmente el peso del plato, ampliando las posibilidades de tal manera que tintos livianos y medianos, bajos en tánicos y de sabor afrutado, pueden resultar la variante perfecta para acompañar gran parte de los frutos del mar.

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Jacqueline Bassi - Jacqueline Bassi, tiene un postgrado en periodismo investigativo y una licenciatura en administración de negocios y finanzas de la ...

martes, 8 de junio de 2010

Cómo lavar diferentes clases de telas

Cómo lavar diferentes clases de telas

Publicado por Jacqueline Bassi | 
En la antigüedad la ropa se lavaba golpeándola contra una piedra o restregándola con arena gruesa y a la orilla de los ríos. Las evidencias más antiguas de jabón se han encontrado en Roma, donde la grasa de los animales sacrificados, mezclada con ceniza, se usaba para lavar la ropa. A finales del siglo XVIII aparecieron las primeras “tablas de lavar,” las cuales consistían de un pedazo de madera con una superficie elaborada con líneas abultadas, contra las cuales se restregaba la ropa. Finalmente, en 1760 se creó la primera máquina de lavar.

Lavado de mezclilla o tela de jean

La mezclilla o tela de jean generalmente viene pre-lavada. Se debe lavar por separado, especialmente cuando es nueva, porque tiende a soltar el color. Lo mejor es lavarla al revés para evitar que se le hagan marcas o vetas. Se debe planchar cuando aún está un poco húmeda para facilitar esta labor.

Cómo lavar algodón

El algodón es un material natural que, procesado de diferentes maneras, resulta en diferentes tipos de tela. Casi todas las clases de algodón se pueden lavar con agua y jabón. Se debe lavar con agua fría para evitar que se encoja. Como el algodón tiende a perder el color, se lava solo o con colores similares. El algodón blanco se puede lavar con cloro; para telas de colores se debe usar un cloro resistente al desteñido. La mejor manera de conservar la forma en la ropa de algodón es secarla en cuerda, pero si esto no posible se debe secar en la secadora a baja temperatura.

Poliéster

Una tela de secado rápido y resistente a las arrugas y a la decoloración. Esta tela tiende a formar pequeñas moticas cuando se lava. Para evitar esto se debe lavar al revés, en ciclo corto y con ropa de igual peso. Se debe usar poco detergente y se saca de la secadora medio húmeda para terminar de secarla en gancho. Se puede lavar en seco. Esta tela atrae las manchas de aceite de otras ropas en la lavadora.

Telas acrílicas

Casi siempre son mezcladas con lana. Casi todas las piezas acrílicas se pueden lavar a mano o en la lavadora, al revés y en el ciclo delicado, pero se pueden lavar en secotambién. Si son ropas delicadas es mejor lavarlas a mano. Se debe usar suavizante para reducir la estática. Sacudirlas ligeramente después de lavarlas en la lavadora elimina el exceso de agua. Los suéteres acrílicos se deben secar en una superficie horizontal. Otras ropas se deben colgar en ganchos de plástico o que no suelten óxido. El acrílico no necesita plancha pero si fuera necesario se debe hacer a muy baja temperatura.

Nailon o nilón

Es una tela fuerte que tiende a ponerse amarillosa si se seca al sol. Cuando se lava con otros artículos puede mancharse con los tintes que suelten otras telas, por lo que se debe lavar separado y en lapso delicado, con agua tibia. Se plancha a temperatura tibia. Se debe usar suavizante al secarlo para eliminar la estática. Se debe retirar de la máquina en cuanto está seca.

Lavar lino

Muy parecido al algodón, casi siempre se debe lavar en seco. Hay linos a los que se les da un proceso especial para hacerlos resistentes a las arrugas; estos se pueden lavar en agua tibia. El lino blanco se debe secar al sol para que no se vuelva amarilloso. Se debe planchar húmedo.

Cachemira o “cashmere”

Se lava al revés en la lavadora, en agua fría. Se seca al revés y colgada al aire libre. Se presiona con la plancha fría para quitarle cualquier arruga.

Lavar chifón o tul

Preferiblemente se debe lavar en seco, pero también se puede lavar a mano, en agua fría y con detergente suave. Se debe planchar a baja temperatura.

Seda

La seda es la tela natural más fuerte que existe; es resistente a las arrugas y muy flexible. Se recomienda el lavado en seco porque tiende a desteñirse en agua. Se puede lavar a mano o a máquina en el ciclo más delicado. Si la etiqueta recomienda lavado a mano, se debe lavar una punta para probar su resistencia al desteñido. Se seca al aire libre y se debe guardar en lugares oscuros para preservar su color. Nunca se debe usar cloro ni detergente fuerte con estas telas. Si se manchan, no se debe limpiar la mancha sola; se debe lavar la pieza entera para evitar hacerle marcas. El desodorante y el perfume dañan estas telas, por lo que se deben lavar cada vez que se usan.

Lana

Tela natural resistente a las arrugas y a la decoloración. Existen diferentes tipos de lana:
·         Alpaca
·         Angora
·         Cachemira
·         De oveja
·         Camello
No todas se pueden lavar en agua, pero todas se pueden lavar en seco. Lavar al revés, en agua fría y con detergentes especiales para lana. No se exprime; en cambio, se cubre en una toalla para quitarle el exceso de agua.

Terciopelo

Se debe consultar la etiqueta, puesto que algunos se deben lavar en seco y otros se pueden lavar a mano. La mayoría son delicados, y tienden a desteñir y dañarse con el lavado a máquina.

Acetato

El acetato casi siempre debe ser lavado en seco. Si la etiqueta indica que se puede lavar en agua se debe hacer en agua fría y con detergente para ropa delicada. No exprimir ni retorcer. No se debe secar en secadora eléctrica; se seca en una cuerda o sobre una toalla. Se plancha al revés, con plancha fría.

Lavar ropa en máquina

Los tiempos modernos han hecho de la lavadora de ropa un electrodomésticoindispensable. Sin embargo, lavar la ropa en máquina tiene su arte. Lo primero que se debe hacer es leer la etiqueta para identificar el tipo de tela y forma de lavado. Si la etiqueta dice “lavar en seco,” se puede lavar a mano, pero si dice “lavar en seco solamente,” nunca se debe lavar en agua.